He estado algo alejado del blog ya que estuve por tierras europeas por motivos de estudio y de vacaciones. Lo más lógico era que comenzara a narrarles las aventuras de esas semanas lejos y prometo que lo haré. Sin embargo me llamo la atención un hecho que ocurrió a mi regreso y que me motiva a contarlo aun antes de las crónicas europeas. No desesperen. La próxima entrega de las historias absurdas corresponderá a esa etapa.
A los pocos días de mi regreso quedé en almorzar con una gran amiga mía que no veía hacía varios meses. El encuentro (y no lo voy a negar) fue muy emotivo y generó de manera obligatoria un “abrazo de oso” (como ella le dice)
Yo estaba ansioso de comer algo peruano así que nos fuimos a los clásicos huequitos de Chinchón en San Isidro. Pedí mi menú, pero me negué a probar la chicha morada de ahí (al parecer se estaba mosqueando) y pedí una Inca Kola, bebida que extrañé cuando estaba en Europa.
Luego del almuerzo, y cuando aún quedaba algo de Inca Kola en mi vaso le pedí a la chica que atendía que nos tomara una foto a mi amiga y a mí, algo supernatural para cualquiera que me conoce o que ha tenido acceso a las fotos que subo al Facebook. La foto salió chévere y por lo mismo la subí a mi perfil unas horas después.
Hasta ahí no hay nada absurdo. Lo curioso es que apenas 2 minutos después de que había subido la foto comenzaron a llover los comentarios publicados sobre la misma y llegaron algunos emails preguntando desde cuando estaba con esta chica, o por ultimo felicitándome por mi nueva relación….¿Qué cosa?
Lo más gracioso es que de los emails y los comentarios, pase a recibir llamadas telefónicas preguntando por la “novedad”. Algunos incluso se acercaron personalmente a preguntarme ¿Tanto escandalete por una foto? Solo quedaba bromear al respecto en los comentarios publicados, aunque al final se dejaba claro que todo era una simple broma. Lo más curioso es que nadie leía todas las aclaraciones que se hacían sobre la foto. Importaba únicamente lo que se veía. Así es como terminé emparejado, comprometido y para algunos hasta casado. Nada más lejos de la realidad.
Y aqui tenemos la foto del "escandalo". Ja ja ja. Miren esas caras inocentes. La Inca Kola es lo maximo!!. Los que leen la historia en la réplica para FaceBook podrán ver los comentarios que le colocaron a la misma. Son un mate de risa.
Esto nos confirma que definitivamente el chisme vende. Es por eso que programas tipo Magaly TV tienen altísimo rating, siendo siempre el mismo contenido edición tras edición. Esta foto no es la excepción. Me pareció divertido jugar con el morbo de la gente y de comprobar cómo puede generarse opiniones sin tener la información completa. Hasta me sentí una especie de celebridad sobre la cual se inventaban chismes en algún pasquín o tabloide amarillista…jajaja
Definitivamente esta es la historia más absurda que he escrito, pero a veces la vida misma es así de absurda, por lo que me pareció adecuada para este blog. Ahora sí, la siguiente entrega contará las aventuras en tierras europeas. Hasta la siguiente historia absurda.

Qué tal Carlitos!... Aquí dejándote mi comentario obligado, ya que fui uno de los que comentó la foto vía el FB.
ResponderEliminarCreo que una de las cosas más resaltantes de la foto es la química que se desborda de la fotografía. A ella se le nota tan linda y a tí tan feliz, que parecía verdad lo que por ahi se insinuaba. Definivamente se nota que tienen una bonita amistad.
Un abrazo fraterno... y vectoriano!
Nos seguiremos leyendo!
Galileus.
P.D.: Pasa cuando quieras por mi bitácora, tio! Te espero!